Personal

La que fue mi compañera de vida durante un tiempo (4a parte)

Entre aquellas preguntas y juicios que me hacia, habia recuerdos y vivencias dónde aquel muchacho tan transparente que con tan solo mirarlo podías ver sus intenciones, que sus manos frías, con los dedos largos y renegridos y su voz temblorosa que producía en mi esperanza en forma de cosquilleo dentro de mi. Transformando los ratos juntos en santiamenes que en realidad eran horas largas viendo anochecer, comunicándonos la mayor parte con tan solo miradas las cuales los dos podíamos saborear con el tacto, además de poder calentarnos en aquellas noches frías de invierno dónde la energía que había entre nosotros, sin buscarla, fuego que calentaba, fuego que cuanto más cerca estábamos más luz desprendía sin quemarnos, éramos invencibles a la vez de destructibles por nuestros miedos. Podía sentir sus mismas ganas que yo para que nuestras manos rozaran por casualidad aunque alguna que otra vez era algo incontrolable y nuestros dedos se entrelazaban por un momento y nuestros pies se encontraban produciendo aquello que no podía classificar cómo amor porque para mi aquello era algo distinto a todo lo sentido además de que ella siempre estaba conmigo y hacia que la inseguridad aumentara asegurandome a mi misma que aquello sólo podia ser amistad. Pero aquello no podia eliminarlo, era una emocion que sentia des de lo más dentro de mi y hacia que aún más me questionara lo que paralelamente a ella estaba viviendo, me cuestionara si lo que habia vivido toda mi vida y lo que para mi era amor realmente lo era o aquello que en aquel preciso momento con tan solo ver su rostro, oír una llamada o ver su nombre en la pantalla de mi móbil hacia que mi mundo girara y me hiciera mirar hacia arriba hacia aquella luz que todos me decían que estaba y yo debía me imaginar que estaba porque no la veía.
Ella habia cojido las riendas de mi pero yo estaba haciendo un trabajo de lo que yo sentía de lo que me daba miedo o por el contrario de lo que me gustaba sentir. Mayormente no sabia poner nombre a ello pero si que podia decir si aquella sensación era agradable o no y él aquel muchacho con ojos azules que hacian que volara por el cielo sin que lo supiera hacia que quisiera sentirlo cerca, quisiera sentir aquello que experimentava con tan solo su presencia física o mentalmente en mis recuerdos. Era insólito pero aunque ella quisiera él tenia ese poder, esa mágia que en mi podía minimizar todo aquello complejo que no sabía controlar de mi y así disminuiendo aquella fuerza que debia hacer para hacer caso a mi cuerpo para poder tener enegia, alimentarme. 

 

Aún siento aquella desesperación, desesperación porque el muchacho que hacia magia conmigo se protegió, se despidió de mi con aquellas tristes palabras dando a entender que si yo hubiera o quisiera amarlo él querría, pero -¿qué era amar?- .
Lo que sentía aquellos momentos que pasaba junto a ese chico, que no me pedía nada a cambio por estar a mi lado, apoyándome mientras me traía la merienda, cons sus tiernas miradas y esas tímidas sonsrisas que producían en mi una paz y seguridad única. Paralelamente estaba viviendo la relación dónde aquel amor de dolor creía que era el verdadero, que el querido me amaba y sin mi no podía vivir, se moriría sin mi y yo era la responsable de lo que pudiera pasar y amor era quedarme. El querido sabría cuidarme aunque la alimentara, aunque me pusiera dentro del albornoz para “cuidarme”, era como una copa de cristal, cualquier golpe podría romperme y él me protegía sin que nadie más pudiera tocarme, hablarme o hasta mirarme, las miradas podían dolerme y debía estar allí, aunque mi corazón se rompió en mil y un pedazos con aquel adiós. Y ni el querido no pudo escudarme aunque hubiera estado allí cada día, aquellas palabras atravesaron mi delicado cuerpo en primer momento destrozándome pero para luego dudar de lo que era el amor, -¿realmente era aquello que des de pequeña habia vivido cómo amor? ¿El dolor?- . 

 

continuará… será la última parte de estos relatos, el momento en que empiezo a ponerme en lucha contra ella, cuidandome a mí.

Os voy a avanzar que ese muchcho es él mi querido marido que, en su momento nos despedimos, porque debemos cuidarnos a nosotros mismos primero, para luego poder cuidar a las personas que están a nuestro lado. Él se cuido, eso sí; sin pisarme. Sólo haciendo que me surgieran dudas de lo que sentía en aquel momento y de lo que quería realmente, no quería pasar más dolor aunque pensara que aquello era amor, porque lo que deseaba era aquello que él me hacia sentir, pero en aquel momento debía respetar su decisión, y qué bueno fue hacerlo! EL DESTINO NOS TENIA UN FUTURO PREPARADO DE LOS BUENOS, LO QUE ES EL AHORA PARA MI Y UN FUTURO LARGO ESPERO!

Espero que entendáis esa história, esa história que todo tiene un porque, todo tiene un resultado, si tú no estás bien no podrás estar bien con nadie, y deberán cuidarse porque igual que tú si alguien está mal hasta el punto de hacerte daño puedes intentar ayudar pero si no se deja, cómo era mi caso, debes darle espacio, para cuidarte, porque TU eres lo realmente importante en este mundo. CUÍDATE. 

Nos vemos por aquí y por @sweetdreambabys
Recordad darle mucho amor si os ha gustado el post y de compartirlo, cuanta más gente lo lea más gente podemos ayudar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s