Personal

la que fue mi compañera de vida durante un tiempo(empiezo a luchar contra ella)

Debía valorar, conscienciarme y pensar lo que era el amor, para así poder seguir hacia delante y amarme a mi de la mejor forma, pero para poder hacerlo debía abrir la caja de los recuerdos, dónde la persona que era en aquellos momentos era el resultado de mi pasado mi infancia…

Solamente tenía cinco años, (un año y medio más que mi hijo mayor, y lo veo tan pequeño) de repente esas discusiones, esos gritos y esos maltratos (que en ese momento lo vivía cómo algo normal, amor) se convirtieron en silencio y soledad., una soledad extraña, distina a la que habia sentido hasta ahora. La progenitora se fue, sin darnos ninguna explicación, sin despedirse. Lo que había vivido toda mi corta vida,  se esfumaba, era extraño porque mientras pasaba era terrible, esa soledad de estar encerrada en una habitación dónde me sentía aún más pequeña, indefensa, necesitaba sacar ese medio de algún modo así que desmontaba los cajones, la ropa… cuando de repente se oía el ruido de la llave abrir la puerta, y empezaban los gritos y sentir el zapato en el trasero en el mejor de los casos, pero también significava que el padre habia llegado. Sabía que por fin aquel infierno se había terminado por unas horas, ahora empezaba otro distinto, dónde no era permitido habalar, la hora de comer, pero no me podia aguantar siempre tenia algo que decir aunque despues supiera que estaria un rato sin poder hacerlo, notando la cinta adhesiva en mis mejillas y mis delicados labios además de notar hervir mi cara color rosada con las marcas de sus dedos, de la que supuestamente me tenía que proteger, amar y guiar.
Me refugiaba con mi hermana detrás de la puerta escuchando chillar y platos que volaban y rompían en mil trozos al caer a la vez que nuestro ser, insultos y culpabilidad, eso era.
Mi momento de gozo de jugar, de ser una niña siempre terminaban con lloros, gritos y ataques de ansiedad además de físicamente fastidiada notando siempre una parte de mi cuerpo más que otra por sus malditos zapatos o simplemente por su inmensa mano. El día terminaba pero la oscuridad fomentaba mis miedos mi inseguridad y mi insomnio, no estaba segura allí, necesitaba tener la puerta bien abierta para poder respirar para que entrara luz dentro de esta habitación tan oscura, dónde por el día se cerraba y no había manera de poder salir de allí.
Yo sin ser muy consciente gritaba -SOCORRO!-  pidiendo muchos mimos a mi hermana que para dormirme me massajeaba el cuero cabelludo, me hacia cosquillitas en los brazos o, simplemente yo me hacia cosquillitas en la barriga, una manera de relajarme y en los mejores casos dormirme sin darme cuenta. Cuando de repente una noche me levanté, quería a esa madre que todo ser necesita, pero no estaba allí, cuando dormíamos ella se iba con su enamorado, y nos dejaba allí hasta el día siguiente sin preocuparse, las noches se volvieron más oscuras con lloreras y gritos, mientras los largos brazos del padre me abrazaban, su voz fuerte me intentaba calmar pero necesitaba a la progenitora aunque durante el día no cubría mis necesidades yo la pedía, pero no a ella, si no la figura materna dónde te abrazan, te protegen, te dan paz y sabes que está allí. No estaba allí, nadie sabia cubrir mis necesidades, las necesidades de una niña que podríamos decir que solamente necesitaba amor.
Dar de comer, cambiar pañales, lavar la ropa y comprar juguetes puede hacerlo cualquier persona pero, el AMOR no todos saben darlo o transmitirlo cómo lo necesita la otra persona.
Sí, con sólo cinco años tenia una larga vida para explicar, se me habia hecho una eternidad y de repente se marcha y todo aquello se terminaba, pero yo seguía queriéndola, queriendo ese “amor”, era dependiente de ello sin tan solo saberlo.

Dejadme hacer un inciso, eduquemos a nuestros hijos de la mejor forma, sólo necesitan nuestra atención, nuestro calor y nuestro AMOR. Démosles, porque mientras lo das te lo estás dando a ti y le estas haciendo una persona con buenos sentimientos, segura/o de sí mismo/a que esto le ayudará a creer en si mismo/a y conseguir lo que realmente quiera.

Aquello había hecho en mi una definición totalmente opuesto a lo que la sociedad entendía como amor y por aquellas malditas y bonitas palabras de amor, causó en mi un poder que no conocía, luchando por mi, contra mi. Despedirme de lo que hasta ahora había vivido cómo amor, poner un punto y final en aquella relación con el querido, aquél que la alimentaba y me encerraba en mi, en mi culpa y en mi odio hacia mi, para así apoderarse más. Miedo es el nombre que le puse a aquello que sentía, miedo a romper aquella que hasta ahora siempre había sido mi vida y sin ningún regazo dónde llorar debía cambiar de dirección dónde me esperaban sin saberlo muchas más piedras dónde tropezar, muchas personas a mi alrededor que me pondrían a prueba porque si ella se apoderaba de mi ellas ganaban y yo perdía, y perdí más de una partida hasta que la partida con el querido lo gané. Al final del trayecto de aquel tren me alcé,  me quité el albornoz, caminé hacia aquel asiento dónde me esperaba con cara de pocos amigos y allí, sólo al entrar, puse en mi boca que salieron en forma de voz insegura, aquellas dichosas palabras tan complicadas de decir; -AQUÍ TERMINA NUESTRA(TUYA) AVENTURA- .
Sin saberlo ni ser consciente de ello, sólo al decir eso, abrir la puerta delicadamente y oír el ruido al cerrarse, algo en mi había cambiado, algo inmensamente grande, ella estaba temblorosa porque su principal alimento desapareció en el recuerdo.
En ese cambio fue cuando el amor por mi aumentó y empecé a luchar contra ella, obligándome a comer, a no dejarla manipular a la gente de mi alrededor para que no me pusieran aquella comida o tal cantidad, empecé a comer, a hablar de lo que vivía y cómo lo vivía, empecé a abrir ese palacio dónde ella evitaba dentro de mi y haciendo contrariamente lo que ella me decía que en aquellos momentos yo no era consciente pero que me lo decía el hombre con su barba de días grisácea y la mujer de la bola, junto a mis compañeras de viaje que poco a poco iba confiando.

Aquí llega el final de éstos relatos, del relato hasta que por fin me levanté y quise luchar por una vida mejor, dónde habría contratiempos y dificultades pero ella no me dominaría y podría ver la realidad. En aquel momento empecé a luchar por y para mi.

Espero que os haya gustado conocer un poco más de mi de mi historia, con esto quería hacer ver que cualquier transtorno de conducta alimentaria tiene una raiz, tiene un porqué, por esto es importante que si conoces a alguien que está pasando por esos momentos o tu mismo/a sabes que tienes o piensas que puedes tener un tca pide ayuda, no será un camino fácil ni corto pero sanarás tus raizes para volver a florecer.

Si os ha gustado dame mucho amor, y compartidlo, podemos ayudar. Si necesitáis hablar, necesitáis apoyo, o simplemente un abrazo podéis contar conmigo. Puedes escribirme por aquí o por direct en @sweetdreambabys.

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